Hablamos con Santiago Burgas, fundador de la marca Santi Burgas, creada hace más de una década en el corazón del Empordà.
Su atelier fue utilizado como almacén para secar arroz en Torroella de Montgrí (Girona) y ahora es un espacio convertido en un mundo que alterna lo dadaísta y experimentalista en el campo de la perfumería de autor.
En Sillage, su visión y misión en la perfumería de autor nos cautivó desde el principio.
Hemos ido adquiriendo todas sus colecciones desde que abrimos nuestras puertas y ha sido enormemente gratificante ir descubriendo ‘el hormiguero’ poco a poco.
¿Cuál ha sido tu experiencia en el mundo de la perfumería de autor?
Empecé en el mundo olfativo a raíz del proyecto final de carrera, dónde descubrí que las hormigas se comunican a través de los olores (feromonas). A partir de aquí ha sido un sin parar, empecé formándome de forma autodidacta. Posteriormente tuve la oportunidad de adquirir más conocimientos gracias a mis tutores: Rosendo Mateu, Chris Maurice y Rodrigo Flores-Roux. Fundé mi propia marca en el 2008 para poder expresar mi sensibilidad olfativa con total libertad y he tenido la posibilidad de crear perfumes para otras marcas también.
¿Qué significado tiene para ti el concepto de la perfumería de autor? ¿Qué es lo que más te atrae de este sector?
Para mí, se trata de compartir emociones mediante un soporte distinto a lo habitual, con el que la gente puede interactuar con la obra, y formar parte de ella, evocando recuerdos y experiencias.
Lo que más me atrae de este sector, es la libertad de creación, no estar sujeto a las tendencias, y así poder desmarcarme del mercado de gran consumo. Tenemos un gran abanico de ingredientes, naturales y sintéticos, que nos brindan una paleta muy extensa de creación infinita.
¿Cómo surgió la idea de crear tu marca?
Fundé la marca durante la crisis del 2008, en un momento de incertidumbre y con ganas de crear algo distintivo en un mundo cada vez más globalizado, vi la oportunidad de crear pequeñas obras de arte olfativas que iluminan la oscuridad de los tiempos actuales.
¿Cuáles dirías que son los aspectos diferenciadores de tu perfumería de autor?
Materias primas de calidad, un diseño minimalista y atemporal. Cuidar todos los detalles y dar espacio a la naturaleza en cada una de nuestras creaciones, ya sea en los ingredientes o en los materiales que componen el packaging de nuestros perfumes, como, por ejemplo, los tapones de nuestra colección de Primal Waters, que son los restos de las podas anuales de las ramas del avellano, cada tapón tiene una forma distinta, que hace que cada pieza sea única. Dando una nueva vida a un material natural que se desecharía.
¿Cuáles son los criterios que utilizas a la hora de seleccionar las materias primas presentes en tus perfumes?
Elijo las materias según lo que quiero transmitir, no porque estén “de moda” o por el precio. La inspiración viene con una idea, y los ingredientes son las notas que van formando la melodía olfativa en cada una de mis creaciones. Intentamos trabajar siempre que podemos directamente con proveedores locales, pagando un precio más justo al productor y asegurarnos así una calidad única.
¿Tienes previsto incorporar nuevos lanzamientos próximamente?
Sí, claro, siempre estoy con alguna idea nueva en la cabeza, y el “hormiguero” (el taller), un espacio creativo que no cierra nunca. Pero la perfección que nos exigimos es tan alta, y no seguimos el ciclo normal de lanzamientos, así que es difícil decir una fecha ni el producto ya que trabajamos en varias ideas a la vez.
¿Qué momento actual crees que vive la perfumería de autor en España?
Para mi experiencia estamos en un buen momento, hay muchas marcas de calidad que están haciendo unas creaciones maravillosas, y los usuarios, cada vez más informados, buscan un producto único que se distinga de los perfumes de masa. A parte de la calidad del producto, se informan cada vez más de los valores que hay detrás de cada marca.
¿Cómo pueden desde los concesionarios niche, como es Sillage, contribuir al desarrollo de este segmento?
Atender a un cliente en una perfumería con perfumes de autor va más allá de tener los probadores expuestos. El vendedor tiene que ser una extensión de la marca y saber transmitir los valores, el concepto y la esencia de cada creación.
Los clientes, por suerte cada vez tienen más información a su alcance, pero nuestras creaciones son muy complejas y es muy importante transmitir toda la información al consumidor final. Tener un trato cercano y cálido, en un mundo frío y digitalizado, es muy importante para tener un valor diferenciado.
Y, por último, ¿qué proyectos tienes previstos para tu marca de cara a los próximos meses?
Como dije, estamos siempre trabajando en nuevas propuestas olfativas, nuestro deseo es que podamos compartirlas muy pronto con vosotros.


