Sillage significa estela y su origen es francés, pero el dato curioso y bonito que nos inspira es que antiguamente esta palabra se refería a la estela que dejaban los barcos en el mar cuando estos zarpaban.
El concepto en perfumería podría entenderse como el rastro que deja una fragancia, pero en el lenguaje técnico también puede definir rasgos de la proyección y duración del perfume.
Si analizamos la información que nos da el Sillage de un perfume, va más allá de definirla como intensa o ligera, los ingredientes y la estructura tienen mucho que ver en cómo será el secado de un perfume y justificará si tiene coherencia la historia que hay detrás.
Sabemos que los perfumes pueden clasificarse en una escala de intensidad dependiendo del porcentaje de aceite esencial en su composición, pero consideramos que la inspiración para su creación, debe ser coherente con la forma de percibirla.
Es cierto que según cada cultura, las vivencias propias o algunos recuerdos pasados, nuestras conexiones mentales nos hacen rememorar recuerdos ya vividos, pero el punto para dar en la clave de un buen perfume podría ser el de llegar más allá en el ámbito emocional, utilizando una fórmula y una amalgama de ingredientes que acompañadas de una historia evocadora, vayan en consonancia.
En resumen, el Sillage de un perfume nos brindará información que junto a su inspiración y la elección de los ingredientes, marcará un antes y un después para definirlo como una buena obra olfativa, o simplemente como un rastro más de perfume que poco tiene que decirnos y que vagamente recordaremos más allá de saber que durante un tiempo, fue fruto de las tendencias y modas del momento.

