El local donde hoy Sillage da vida a un proyecto nacido del espíritu emprendedor y la pasión por la perfumería ha sido, a lo largo del tiempo, escenario de otras historias igualmente fascinantes. Entre sus paredes dejaron huella personajes que forman parte de la memoria del Barri Gòtic de Barcelona y de la vida de quienes lo habitaron, así como de las generaciones que les sucedieron.

A principios del siglo XX, fue regentado por los padres del actual propietario de parte de la finca. El local albergó la actividad de zapatero durante largo tiempo.
En los años 40, tras la Guerra Civil, los zapateros en Barcelona eran artesanos esenciales marcados por la escasez. Trabajaban en talleres a pie de calle en barrios como Ciutat Vella, cosiendo a mano con hilo de cáñamo y reciclando materiales, como usar goma de neumáticos para las suelas. Estos artesanos trabajaban sentados en banquetas bajas, rodeados del característico olor a cuero, cola y betún. Los talleres funcionaban como centros de reunión vecinal.

Años más tarde, este local fue durante casi treinta años el hogar de Anamorfosis, un emblemático anticuario del Barri Gòtic donde cada objeto guardaba una historia. Más que una tienda, era un espacio dedicado al arte, la memoria y el coleccionismo, con piezas cuidadosamente restauradas que conectaban a sus visitantes con otras épocas a través de joyas y tesoros audiovisuales, desde radios, gramófonos, cámaras fotográficas…

Tour Virtual de Anamorfosis en el siguiente link: https://samrohn.s3.amazonaws.com/panoramas/EU/spain/barcelona/anamorfosis/index.html
Entre sus muchas historias destaca la de su antiguo rótulo. Tras ser robado, parecía perdido para siempre, hasta que, de forma casi milagrosa, apareció pocos días después en un taller de restauración, donde un chatarrero lo había llevado sin conocer su valor. Recuperado y restaurado, el letrero se convirtió en uno de los símbolos más queridos del establecimiento.
Hoy, Sillage inicia una nueva etapa en este espacio cargado de historia, manteniendo vivo el carácter singular de un local que, desde hace décadas, invita a descubrir, emocionarse y dejarse sorprender.

